Un poco de historia

La Fundación de Altos Estudios en Ciencias Comerciales ha sido creada con el objeto de “fomentar y difundir el conocimiento de las disciplinas científicas y técnicas relacionadas” con la producción, la distribución y consumo de bienes y servicios, en todos sus aspectos, “mediante la investigación, la enseñanza y la formación integral de profesionales”, en función de las necesidades del país y de la comunidad, y de su desarrollo económico, “social y cultural”.

Relaciones entre A.D.E. y la Fundación de Altos Estudios en Ciencias Comerciales

La Asociación de Dirigentes de Ventas y Comercialización – y sus sucesoras – y la Fundación de Altos Estudios en Ciencias Comerciales constituyeron, pues, sendas entidades civiles sin fines de lucro, cada una su personería jurídica.
La fundadora donó los bienes iniciales – entre los cuales el más valioso fue la biblioteca especializada – pero en adelante no intervino institucionalmente en la administración de La Fundación. Se reservó al principio la designación, sobre tres, de dos directivos con mandato condicionado – el presidente y el secretario-tesorero – quienes a su vez nombraron al tercero, el rector vicepresidente. Más tarde una modificación del estatuto estableció un Consejo de Administración que sumó a aquellos dos directivos natos tres miembros designados por el Consejo Asesor de la Asociación Dirigentes de Empresa entre ex presidentes de esa Asociación, con mandato por cinco años.
Este Consejo de Administración designa a las autoridades académicas, les concede atribuciones, les fija responsabilidades pero, siguiendo la política acuñada desde la época temprana, no interviene burocráticamente en las deliberaciones y decisiones del Consejo Académico de La Fundación. Por supuesto, debe aprobar aquellas cuestiones que requieren partidas presupuestarias a futuro o modifican las previstas para el año corriente.

Carreras y su valorización

Por aquel entonces, se dictaban – con un nivel que se consideraba universitario – las carreras de cuatro años de duración de “Comercialización” y de “Relaciones Humanas y Públicas”, además de los cursos de “Capacitación para Vendedores”, “Supervisión y Jefatura de Ventas” y “Gerencias de Ventas” y diversos seminarios para graduados.
Ya en 1963 los programas de la Escuela Superior de Ventas habían sido propiciados por el 4º Congreso Panamericano de Ejecutivos de Venta, para su aplicación en el resto de América Latina.
En 1965, la “Sales and Marketing Executives International (SME-I)”, a la cual está afiliada A.D.E., premió la labor educativa de la Fundación de Altos Estudios en Ciencias Comerciales, hecho que se repitió en 1979 y 1982. También la distinguió con el “Special Achievement Award”.
En la década de los años `70 se agregó la carrera de “Publicidad”, de tres años de duración.

Incorporación a la enseñanza oficial

Aprobación de los proyectos de ensayo de las carreras de “Comercialización” y de “Publicidad”
A principios de los años ´80 se detectaron exigencias concurrentes con relación a las carreras de “Comercialización” y de “Publicidad”: las empresas comenzaron a privilegiar los títulos oficiales como indicadores de una formación profesional mas completa para afrontar los crecientes requerimientos del mercado y, como consecuencia de ello, los aspirantes – muchos incentivados por sus padres – también fueron prefiriendo estudiar en establecimientos que proporcionaran ese tipo de títulos. Hasta entonces, los que otorgaba la Fundación de Altos Estudios en Ciencias Comerciales, habían sido respaldados exclusivamente por el prestigio de la institución, que en el ámbito empresario era muy reconocida. Los egresados que se presentaban a concursar por un cargo en una empresa, hacían constar su condición de tales en lugar destacado de sus currículums, porque sabían que era un factor de peso en la selección.
Para evaluar ese movimiento en gestación, se encargó a un equipo de economistas – investigadores integrantes del cuerpo docente, un estudio de proyección cualicuantitativa de esa tendencia, y una estimación estadística de los requerimientos de profesionales en especialidades empresarias que irían teniendo año a año el país, con un horizonte fijado en 1990. Ese trabajo fundamentó la presentación que hizo en 1982 la Fundación de Altos Estudios en Ciencias Comerciales ante la entonces Superintendencia Nacional de la Enseñanza Privada (SNEP), solicitando la incorporación de la institución a la enseñanza oficial y la aprobación de los proyectos de ensayo originales de su autoría de las carreras de “Comercialización” (de 4 años) y de “Publicidad” (de 3 años).
En 1983, por resolución ministerial 704/83 del 18 de mayo, se obtuvo la aprobación de ambos pedidos en un solo acto – medida sin precedentes – en atención a la solvente trayectoria de la institución y a la solidez de sus proyectos de ensayo de carreras terciarias no reconocidos hasta entonces. Al término de sus cursos, las dos carreras ensayadas fueron aprobadas.

Características distintivas fundamentales

En esa forma, la Fundación de Altos Estudios en Ciencias Comerciales recibió el reconocimiento oficial a su sostenida acción educativa, basada dese el inicio y hasta ahora en el respeto de características distintivas fundamentales:

  • Una dirección administrativa que cumple la responsabilidad de hacer viable y sostener el proyecto educativo general.
  • Una dirección académica que cumple la responsabilidad de diseñar, programar, proponer, hacer ejecutar y supervisar los proyectos educativos en detalle.
  • Una constante actualización de carreras y planes, en función del estudio de las necesidades y los requerimientos del país, de los integrantes de la sociedad y de las empresas.
  • Un método de enseñanza que permite a los alumnos un contacto directo con los problemas actuales y reales del país, que les proporciona una auténtica experiencia acorde con su formación profesional, mediante su participación activa en el análisis de casos, la discusión.
  • Un cuerpo de profesores que tiene título universitario – en gran proporción – o técnico superior y experiencia práctica profesional y docente.
  • Una acción sistemática de un equipo de profesionales especializados en la evaluación didáctica de profesores.
  • Un programa de evaluación por los alumnos de todas las cátedras, con relación a todos los períodos lectivos.
  • Una actividad permanente de capacitación didáctica.